La H-1B es una visa temporal de trabajo de Estados Unidos con la que un empleador estadounidense contrata a un profesional extranjero para una «ocupación especializada» (specialty occupation): un puesto que normalmente exige al menos una licenciatura en un campo específico, desde ingeniería e informática hasta finanzas, medicina o investigación. La solicita el empleador —no es posible pedirla por cuenta propia— y el número de visas es limitado, por lo que en la mayoría de los años se reparten mediante una lotería. El estatus se otorga por hasta tres años, prorrogable hasta un máximo de seis, y por más tiempo cuando hay un trámite de green card por empleo en curso.
Estado a julio de 2026. Una proclamación presidencial de septiembre de 2025 (Proclamation 10973) añadió un pago de $100,000 a ciertas peticiones nuevas de H-1B: las que se presentan para trabajadores que están fuera de Estados Unidos y se tramitan por consulado. Los tribunales se dividieron: una corte en Washington, D.C. avaló el cobro (Chamber of Commerce v. DHS), mientras que una corte en Massachusetts lo anuló en junio de 2026 por considerarlo un impuesto no autorizado (California v. Mullin). Esa decisión está en apelación ante el Primer Circuito; mientras se resuelve, rige una suspensión administrativa temporal (stay) que permite a USCIS cobrar los $100,000 en las peticiones afectadas. La proclamación vence en septiembre de 2026 salvo que se prorrogue, y las reglas pueden cambiar con poco aviso.
¿Quién califica para una visa H-1B?
La H-1B se apoya en dos elementos: una «ocupación especializada» (specialty occupation) y un empleador dispuesto a patrocinarla. El puesto debe, por regla general, exigir una licenciatura o un grado superior en un campo directamente relacionado con el trabajo, y el trabajador debe tener ese título o una combinación equivalente de estudios y experiencia. Entre los campos que más se presentan bajo H-1B están el desarrollo de software y la ingeniería, las matemáticas y las ciencias, la salud, las finanzas, la arquitectura y el ámbito académico.
El patrocinio corre a cargo del empleador, que presenta la petición y paga las tarifas gubernamentales obligatorias. La familia inmediata —cónyuge e hijos solteros menores de 21 años— puede solicitar el estatus H-4 para acompañar al trabajador, y algunos cónyuges con H-4 pueden tramitar su propio permiso de trabajo (EAD, Employment Authorization Document). No todos los puestos H-1B entran en la lotería: los trabajadores contratados por universidades, organizaciones sin fines de lucro afiliadas y ciertas entidades de investigación están exentos del cupo (cap-exempt) y pueden presentarse en cualquier época del año.
Cómo funciona el proceso H-1B
Para los puestos sujetos al cupo, el proceso suele avanzar por etapas. Primero, el empleador registra al trabajador de forma electrónica durante una breve ventana en primavera y paga una tarifa de registro. Si llegan más registros de los que permite el cupo, USCIS realiza una selección: la lotería. Los empleadores con registros seleccionados presentan la petición completa: obtienen una Solicitud de Condición Laboral certificada (LCA, Labor Condition Application) del Departamento de Trabajo y luego envían el Formulario I-129 a USCIS. Tras la aprobación, un trabajador que ya está en EE. UU. puede recibir un cambio de estatus (change of status), mientras que uno en el extranjero solicita la visa H-1B en un consulado antes de ingresar.
El año fiscal del gobierno empieza el 1 de octubre, así que las peticiones seleccionadas en primavera suelen llevar a una fecha de inicio del 1 de octubre o posterior. USCIS clasifica la H-1B como categoría de «doble intención» (dual intent): tener este estatus no impide, por sí solo, buscar también la residencia permanente.
El cupo (cap) y la lotería 2027
El Congreso fija el límite anual en 65,000 visas H-1B nuevas (el «cupo regular»), más 20,000 reservadas para quienes tengan una maestría o un grado superior de una universidad estadounidense: 85,000 en total. A partir del año fiscal 2027, USCIS reemplazó la lotería totalmente aleatoria por una «selección ponderada» (weighted selection): los registros se agrupan según el salario ofrecido frente a los niveles de prevailing wage, y los niveles más altos reciben más entradas. Un registro en el nivel salarial más alto (Level IV) obtiene cuatro entradas; Level III, tres; Level II, dos; y Level I, una, de modo que los puestos mejor pagados tienen más probabilidad de ser seleccionados. La tarifa de registro es de $215 por trabajador.
La tarifa de $100,000 y otros costos
El patrocinio H-1B conlleva varias tarifas gubernamentales, que normalmente paga el empleador: el registro de $215, la tarifa del Formulario I-129 y cargos adicionales según el tamaño de la empresa y el uso previo de H-1B. Sobre ellas se añadieron dos costos nuevos. La «tarifa de integridad de visa» (Visa Integrity Fee) —un mínimo de $250, creada por la ley presupuestaria de 2025— se cobra cuando la visa se emite efectivamente en un consulado en el extranjero, y no en un cambio de estatus dentro de EE. UU. Por separado, la proclamación 10973 sumó el pago de $100,000 descrito en el recuadro de estado, que aplica a ciertas peticiones nuevas con trámite consular. Como ese cobro está en litigio, si aplica o no a una petición concreta depende de las órdenes judiciales vigentes en cada momento.
Cambio de empleador, despidos y el camino a la green card
El estatus H-1B está ligado a un empleador concreto, pero puede trasladarse. Bajo la «portabilidad» (portability), un trabajador puede por lo general empezar en un nuevo empleo tan pronto como el nuevo empleador presente correctamente una petición H-1B no frívola, sin esperar la aprobación. Si el empleo termina, suele existir un período de gracia de hasta 60 días —o hasta que venza el estatus vigente, lo que ocurra primero— para hallar un nuevo patrocinador, cambiar a otro estatus o salir del país.
Como la H-1B admite doble intención, suele ser un puente hacia la residencia permanente. Muchos trabajadores H-1B avanzan hacia una green card por empleo mientras mantienen el estatus, y el límite de seis años puede prorrogarse cuando ese trámite está suficientemente avanzado. Los estudiantes con estatus F-1 seleccionados en la lotería pueden seguir trabajando bajo la protección «cap-gap» hasta que empiece su H-1B. La H-1B es una de varias categorías de visas de no inmigrante, y cuál conviene depende del puesto y del perfil del trabajador.
¿Cómo funciona la lotería H-1B?
Cuando los empleadores presentan más registros de los que permite el cupo de 85,000 visas, USCIS selecciona entre ellos. Desde el año fiscal 2027, la selección se pondera por nivel salarial en lugar de ser totalmente aleatoria: los salarios ofrecidos más altos reciben más entradas y, por tanto, mayor probabilidad. El registro se hace mediante una cuenta en línea de USCIS durante una ventana fijada cada primavera, y solo con un registro seleccionado se puede presentar la petición completa.
¿Cuánto dura la visa H-1B?
Una H-1B inicial suele aprobarse por hasta tres años y puede prorrogarse hasta un total de seis. Las prórrogas más allá de los seis años están disponibles en ciertas situaciones, sobre todo cuando un trámite de green card por empleo ha llegado a una etapa que lo permite. El tiempo pasado fuera de Estados Unidos puede, en algunos casos, «recuperarse» (recapture) y sumarse al total.
¿Se puede cambiar de empleador con la H-1B?
Bajo la «portabilidad», un trabajador puede por lo general empezar en un nuevo empleo en cuanto el nuevo empleador presente correctamente una petición no frívola, sin esperar su aprobación. El nuevo puesto debe seguir calificando como ocupación especializada, y el nuevo empleador presenta su propio Formulario I-129. Cambiar de empleador dentro de EE. UU. no exige por sí mismo una nueva visa; esta se necesitará en el siguiente viaje al extranjero.
¿Qué pasa con la H-1B si despiden al trabajador?
Perder el empleo no termina el estatus H-1B de inmediato. Las normas federales conceden un período de gracia de hasta 60 días —o hasta que venza el estatus vigente, si ocurre antes— durante el cual el trabajador puede buscar un nuevo patrocinador, cambiar a otro estatus o prepararse para salir. El plazo es limitado y no se repite de forma indefinida, así que los tiempos importan.
¿La tarifa de $100,000 aplica a todos?
No. En su redacción actual, la proclamación 10973 apunta a ciertas peticiones nuevas de H-1B: las de beneficiarios que están fuera de Estados Unidos y se tramitarán por consulado. Las peticiones de quienes ya están en EE. UU. y califican para un cambio de estatus, así como las prórrogas y enmiendas, por regla general quedan fuera de su alcance. Como el cobro está en litigio, su alcance exacto y si se está cobrando pueden variar; el recuadro de estado refleja la situación vigente.
¿La H-1B puede llevar a la green card?
La H-1B es una visa de doble intención, por lo que tenerla es compatible con buscar al mismo tiempo la residencia permanente. Muchos trabajadores tramitan una green card por empleo patrocinada por su empleador, y el límite habitual de seis años puede prorrogarse mientras ese caso sigue en curso. El camino concreto y los plazos dependen de la categoría de green card y del país de nacimiento del trabajador.
Fuentes que seguimos: USCIS, DHS, EOIR, el Federal Register y las cortes federales.