Un juez federal en Maryland rechazó el viernes bloquear de inmediato la nueva orden ejecutiva del presidente Donald Trump que restringe la ciudadanía por nacimiento, pero autorizó a grupos defensores de inmigrantes a modificar su demanda para impugnar la medida en un calendario acelerado.

La jueza de distrito Deborah Boardman expresó serias dudas sobre la legalidad de la orden a la luz del rechazo de la Corte Suprema a una versión anterior, según Reuters. No obstante, concluyó que no podía otorgar una medida cautelar en esta etapa porque la demanda existente nunca mencionaba la orden emitida en 2026.

Los demandantes habían obtenido previamente un fallo de Boardman que bloqueaba la orden ejecutiva inicial de 2025 sobre el mismo tema. La jueza permitió ahora que los grupos actualicen su escrito y estableció un calendario acelerado para nuevos argumentos contra la medida.

La decisión del viernes evita pronunciarse sobre la constitucionalidad de la nueva orden y se centra en un desajuste técnico: la demanda presentada apunta a la orden de 2025 y no contiene referencia alguna a su sucesora de 2026. El fallo de Boardman cierra esa brecha al permitir una demanda enmendada y comprimir los plazos para presentaciones adicionales.

La nueva orden llega después de que la Corte Suprema se negara a permitir que la administración aplicara una restricción similar a la ciudadanía por nacimiento. El litigio anterior ya había producido un bloqueo de la directiva de 2025, y el esfuerzo actual busca extender esa protección a la nueva medida, que los demandantes consideran esencialmente la misma política con un empaque distinto.

Los grupos defensores pueden ahora modificar su demanda existente para apuntar a la nueva orden ejecutiva, con un calendario de presentaciones acelerado impuesto por el tribunal. La nueva orden sigue en vigor por el momento, aunque un fallo futuro en contra podría detener su aplicación una vez que se escuche la impugnación enmendada.