La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) detuvo el lunes toda la construcción del muro fronterizo dentro del Parque Nacional Big Bend, en Texas, mientras su director evalúa personalmente la situación en el terreno.
Rodney Scott, jefe de la agencia, anunció en redes sociales que viajará al sitio para inspeccionar los trabajos. La decisión se produce después de que este mes se difundieran imágenes de excavadoras abriendo camino en la reserva de 800.000 acres del desierto de Chihuahua. La administración Trump nunca anunció públicamente estas obras y, según The Guardian, inicialmente negó que estuvieran ocurriendo.
La construcción forma parte de la iniciativa del "muro inteligente" que el Congreso financió con 46.500 millones de dólares, promulgada por el presidente Donald Trump el 4 de julio de 2025. Esos fondos cubren proyectos de expansión a lo largo de la frontera, incluido este tramo de Big Bend.
Grupos ambientalistas han alertado desde que surgieron los videos de las excavadoras. Laiken Jordahl, defensor de tierras públicas del Centro para la Diversidad Biológica, dijo que la agencia está abriendo un nuevo camino a través de lo que calificó como la sección más valiosa del parque.
La presión política también aumenta. El senador John Cornyn, republicano de Texas que se acerca al final de su mandato, envió una carta al secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, exigiendo la suspensión de las obras. En la misiva, Cornyn señaló que los residentes locales consideran los acantilados de 1.000 pies sobre el río y el terreno accidentado como barreras naturales que ya desalientan los cruces no autorizados.
Scott indicó que la agencia aún espera completar el primer segmento del muro para fines del próximo año. No se informó cuánto durará la pausa ni qué implicará para el futuro del proyecto.