Estados Unidos prepara la deportación de algunos inmigrantes afganos a través de Pakistán, con un traslado posterior a Afganistán, según documentos judiciales descritos por Associated Press y reportes de Reuters. Se esperaban vuelos chárter a principios de noviembre. Al 31 de octubre de 2026, no había confirmación de que los vuelos previstos se hubieran realizado.
Para los inmigrantes afganos es esencial distinguir entre una operación planificada y una deportación consumada. La información disponible confirma que existe un plan, pero no demuestra que más de 150 personas ya hayan salido del país. Según los reportes, Pakistán sería un punto intermedio, no necesariamente el destino final.
Qué revelan los documentos judiciales
Según AP, un alto funcionario de ICE reconoció en un escrito presentado el 30 de octubre ante un tribunal federal de Virginia que un inmigrante afgano tenía previsto viajar en un vuelo chárter desde Alexandria, Luisiana, a Pakistán y después ser trasladado a Afganistán. Otro caso federal en Oklahoma también mencionó una deportación prevista. Estos documentos respaldan la existencia de planes concretos, pero no confirman que los aviones hayan despegado ni identifican a todos los pasajeros.
¿Cuántas personas podrían verse afectadas?
The New York Times informó que más de 150 afganos podrían ser deportados, cifra que también recogió Reuters. No se ha publicado una lista oficial de pasajeros de ICE que permita verificarla de manera independiente. Organizaciones de apoyo hablaron de preparativos para vuelos durante la primera semana de noviembre. Según AP, Human Rights First confirmó un vuelo programado para el 3 de noviembre; otros reportes señalaron el 2 de noviembre como posible fecha inicial. Se trata de fechas previstas, no de salidas confirmadas.
Por qué importa la escala en Pakistán
Washington no mantiene relaciones diplomáticas con el gobierno talibán. El traslado a través de Pakistán podría facilitar el envío posterior a Afganistán. Para quienes huyeron del régimen talibán, el país de destino final es una cuestión fundamental, independientemente de dónde aterrice el primer vuelo.
La situación jurídica de cada persona debe examinarse individualmente. Una orden definitiva de expulsión no resuelve necesariamente si esa persona puede ser devuelta legalmente a Afganistán. Según las circunstancias, la suspensión de la expulsión a un país específico (withholding of removal) o la protección conforme a la Convención contra la Tortura (CAT) pueden impedir el retorno. La información pública no demuestra que algún pasajero previsto tenga esa protección vigente ni que las autoridades hayan incumplido una orden judicial individual.
¿Hay antiguos aliados de Estados Unidos?
Organizaciones y familiares advierten que algunas personas en riesgo de deportación podrían tener vínculos familiares con afganos que colaboraron con las fuerzas estadounidenses. Sin embargo, sería incorrecto afirmar que todos los posibles pasajeros son antiguos aliados de Estados Unidos o titulares de visas especiales de inmigrante (SIV). No se conocen públicamente sus expedientes migratorios individuales.
Qué falta por confirmar
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha señalado que ICE no comenta las operaciones futuras de expulsión por motivos de seguridad. Las autoridades no han confirmado públicamente la cantidad definitiva de pasajeros, el itinerario completo ni la salida efectiva de los vuelos. Los próximos hechos que habrá que verificar son los despegues, los eventuales traslados desde Pakistán a Afganistán y las decisiones judiciales sobre casos individuales.