Situación al 20 de octubre de 2026. El Departamento de Estado asegura que la Administración de Donald Trump ha revocado más de 300.000 visas estadounidenses desde enero de 2025. La cifra es un acumulado de ese período, no una orden de cancelación de 300.000 visas en un solo día. Por regla general, una visa revocada ya no puede utilizarse para entrar nuevamente a Estados Unidos, pero esa revocación no demuestra por sí sola que todas las personas afectadas que ya están en el país hayan perdido su estatus legal o deban ser deportadas de inmediato. Las consecuencias individuales dependen de los registros de admisión, la situación migratoria y los motivos de la revocación.
Estados Unidos ha revocado más de 300.000 visas desde el regreso de Donald Trump a la Presidencia en enero de 2025, informó el Departamento de Estado el martes 20 de octubre. El dato refleja el incremento de las cancelaciones durante el actual Gobierno, pero no significa que se haya ordenado ahora la salida del país de 300.000 personas.
El Departamento había informado de más de 175.000 revocaciones el 10 de agosto y de más de 250.000 para el 30 de septiembre. La cifra nueva corresponde al total acumulado en el segundo mandato presidencial. No supone una ley nueva, una cancelación general de toda una categoría de visas ni una declaración de culpabilidad de cada titular afectado.
¿Por qué está revocando tantas visas el Departamento de Estado?
El portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, afirmó que la Administración ha revocado visas por motivos que incluyen infracciones de las leyes estadounidenses, fraude y amenazas a la seguridad nacional. Funcionarios del Departamento también mencionaron delitos relacionados con la seguridad pública y casos que clasifican como turismo de parto: viajes realizados con el propósito de dar a luz en Estados Unidos. Se trata de la descripción que hacen las autoridades de sus medidas, no de determinaciones judiciales individuales contra todas las personas cuyas visas fueron anuladas.
El Gobierno no ha publicado un desglose completo de las más de 300.000 revocaciones por categoría de visa, nacionalidad, ubicación de los titulares o motivo específico. Por ello, el anuncio no permite saber cuántos afectados se encuentran actualmente dentro de Estados Unidos ni cuántos podrían enfrentar procedimientos migratorios independientes.
¿Qué ocurre cuando se revoca una visa?
Una visa es principalmente un documento de viaje que permite solicitar la admisión a Estados Unidos. Según el artículo 8 U.S.C. § 1201(i), el secretario de Estado o un funcionario consular pueden revocar una visa después de su emisión. Una vez revocada, ya no puede presentarse como visa válida para un nuevo viaje a Estados Unidos. Por lo general, una persona que está en el extranjero necesitaría otra visa válida o una base legal distinta para viajar y solicitar su admisión.
Para quienes ya están dentro de Estados Unidos, la cuestión es más compleja. El propio Departamento de Estado distingue la validez de una visa del período de permanencia autorizado por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS). El registro de admisión del Formulario I-94, las decisiones posteriores de USCIS y el cumplimiento de las condiciones del estatus correspondiente influyen en la posibilidad de permanecer legalmente en el país.
Revocar la visa estampada en el pasaporte no es lo mismo que cancelar administrativamente el período de estancia autorizado. Tampoco implica automáticamente que un juez de inmigración haya ordenado la expulsión de la persona. Sin embargo, un hallazgo de fraude, un problema penal, una infracción del estatus u otro motivo subyacente puede generar por separado graves consecuencias migratorias. El anuncio del 20 de octubre no resuelve esas situaciones individuales.
¿Cómo afecta a estudiantes, trabajadores y solicitantes de asilo?
Los estudiantes internacionales, los trabajadores temporales y los visitantes no deben confundir la fecha de vencimiento de la visa con el límite de su permanencia autorizada. Como explica el Departamento de Estado, esta suele depender de los registros de admisión y estatus, incluido el Formulario I-94, y puede verse modificada por decisiones migratorias posteriores. Al mismo tiempo, tener una petición anteriormente aprobada o un I-94 todavía vigente no elimina todas las posibles consecuencias de una determinación migratoria adversa.
En agosto, el Departamento de Estado también anunció que estudiaba la posible revocación de visas de visitante B-1/B-2 de personas que después solicitaron asilo. Factum Immigration informó de ese plan en un artículo anterior. El acumulado de más de 300.000 revocaciones no permite establecer cuántas cancelaciones vinculadas a aquel plan, si es que se han producido, ya se ejecutaron. Tampoco la revocación de una visa de entrada equivale por sí misma a una decisión sobre el fondo de una solicitud de asilo pendiente.
¿Qué debe comprobar una persona con la visa revocada?
Quien reciba un aviso de revocación debe identificar qué visa fue anulada, el motivo comunicado o conocido, si se encuentra dentro o fuera del país y cuál es su fundamento actual para permanecer legalmente, si corresponde. Las personas dentro de Estados Unidos pueden consultar sus datos de admisión en el sistema oficial I-94 de CBP, sin olvidar las posibles prórrogas o cambios de estatus posteriores concedidos por USCIS que quizá no aparezcan reflejados en ese registro. Salir del país e intentar regresar con una visa revocada puede crear un problema de viaje independiente.
La pregunta decisiva no es solamente si se anuló la visa, sino qué autorización legal tiene actualmente la persona para entrar o permanecer en Estados Unidos. Ante un aviso de revocación o de procedimiento de expulsión, conviene obtener asesoramiento individual antes de tomar decisiones de viaje o sobre el proceso migratorio.