Situación al 16 de septiembre de 2026. El 14 de septiembre de 2026 el Noveno Circuito dictó una opinión publicada y con valor de precedente en el caso U Visa Appellants v. Director, USCIS (n.º 24-6824). El panel confirmó la desestimación de las pretensiones de quienes ya figuran en la lista de espera de la visa U y devolvió al Distrito Norte de California la pretensión restante del grupo con determinación de buena fe. El plazo para solicitar una nueva audiencia ante el panel o en pleno (en banc) no ha vencido: al ser parte una agencia federal, ese plazo es de 45 días desde la decisión.
El Noveno Circuito resolvió que conceder advance parole a los peticionarios de visa U incluidos en la lista de espera es discrecional para USCIS y no obligatorio, y que los tribunales no pueden ordenar a la agencia que lo otorgue. A continuación, qué decidió el panel, con qué razonamiento y cómo se sitúa frente a otros circuitos.
En breve
- La frase reglamentaria «USCIS concederá deferred action o parole» plantea alternativas, no la obligación de otorgar ambas.
- Quienes se encuentran en Estados Unidos y ya tienen deferred action no son considerados para parole por figurar en la lista de espera: así consta en la prueba de la propia agencia, no controvertida.
- Las pretensiones del grupo en lista de espera fueron desestimadas por falta de jurisdicción legal; la del grupo con determinación de buena fe se devolvió parcialmente.
Contenido
- Qué decidió el Noveno Circuito
- Cómo funciona la fila para la visa U
- Dos vías de espera: lista de espera y determinación de buena fe
- Por qué el parole sigue siendo discrecional
- Qué significa para quienes esperan dentro de Estados Unidos
- Dónde discrepan los circuitos
- Qué sigue en el caso
- Preguntas frecuentes
- Fuentes oficiales
Qué decidió el Noveno Circuito
Un panel integrado por los jueces Paez, Bea y Forrest —la opinión la redactó la jueza Forrest— revisó una demanda presentada por más de 150 peticionarios de visa U ante el Distrito Norte de California. Todos los demandantes residen en Estados Unidos, todos tienen deferred action y autorización de empleo, y ninguno tiene advance parole, el documento que permite viajar al exterior y luego solicitar parole al regresar sin visa de inmigrante.
Hubo tres pretensiones. La primera: que USCIS retuvo ilegalmente o demoró de forma irrazonable la evaluación del grupo con determinación de buena fe para su inclusión en la lista de espera. La segunda: que la agencia retuvo o demoró la consideración de todos los demandantes para advance parole. La tercera: que a quienes ya están en la lista de espera se les negó el advance parole de manera arbitraria y caprichosa.
El panel resolvió la apelación a partir de una cuestión previa: si conceder parole a los inscritos en la lista de espera es discrecional u obligatorio. Es discrecional. La Ley de Procedimiento Administrativo (APA) permite a un tribunal ordenar una actuación solo cuando la agencia está obligada a realizarla, de modo que la sección 706(1) no otorga jurisdicción aquí. La tercera pretensión falló por otra razón: los demandantes no aportaron prueba de haber solicitado parole y recibido una negativa, por lo que no existe actuación administrativa definitiva que revisar bajo la sección 706(2).
Cómo funciona la fila para la visa U
La visa U está disponible para víctimas de las actividades delictivas enumeradas en la ley (qualifying criminal activity) que hayan sufrido abuso físico o mental sustancial y hayan colaborado, estén colaborando o puedan colaborar con las autoridades. El Congreso limita la emisión a 10 000 visas por año fiscal para peticionarios principales, tope que se alcanza todos los años desde 2010.
La magnitud del rezago aparece en la propia decisión: más de 250 000 peticiones del formulario I-918 sin resolver al segundo trimestre del año fiscal 2026. Según la página de USCIS citada en la opinión, vigente al 5 de junio de 2026, la agencia revisaba peticiones presentadas en abril de 2017 o antes.
| Indicador | Dato |
|---|---|
| Tope anual para peticionarios principales | 10 000 |
| Peticiones I-918 sin resolver | más de 250 000 (2.º trimestre del año fiscal 2026) |
| Peticiones en revisión al 5 de junio de 2026 | presentadas en abril de 2017 o antes |
| Espera media por una decisión de lista de espera (2019) | 41,5 meses |
| El mismo indicador a fines de 2020 | más de 50 meses |
Dos vías de espera: lista de espera y determinación de buena fe
Quienes esperan detrás del tope se encauzan por una de dos vías provisionales, y la diferencia entre ellas es el núcleo del litigio.
La lista de espera se creó por reglamento en 2007 (8 C.F.R. § 214.14(d)(2)). Entrar en ella exige la misma adjudicación completa de elegibilidad que la emisión de la visa. Quienes figuran en la lista reciben deferred action, autorización de empleo y protección frente a la acumulación de presencia ilegal mientras están en Estados Unidos.
La determinación de buena fe se creó por política interna en 2021 ante el crecimiento del rezago. Empieza con una revisión preliminar de si la petición está debidamente presentada, completa y respaldada por la evidencia inicial requerida, junto con los resultados biométricos. Después USCIS evalúa por separado los riesgos para la seguridad nacional y la seguridad pública y otros factores discrecionales antes de conceder cualquier beneficio provisional. Según la política de la agencia, quien recibe alivio por esta vía por lo general ya no obtiene una adjudicación de lista de espera.
La sección 214.14(d)(3) protege expresamente a los integrantes de la lista de espera frente a la acumulación de presencia ilegal mientras están en Estados Unidos y rige el alivio provisional previsto en la norma. Para la vía de buena fe no existe una garantía reglamentaria equivalente. Los demandantes sostuvieron que, tras el cambio de política de USCIS de 2026, el deferred action basado en la determinación de buena fe no detiene por sí solo esa acumulación; el Noveno Circuito no resolvió la cuestión de fondo y la devolvió al tribunal de distrito. La segunda diferencia que alegaron: la vía de buena fe descansa en una política de la agencia, revisable o revocable, mientras que la lista de espera está regida por reglamento.
Por qué el parole sigue siendo discrecional
El litigio se redujo a una palabra. El reglamento dispone que USCIS concederá «deferred action o parole» a los peticionarios mientras estén en la lista de espera. Los demandantes argumentaron que esa «o» funciona como «y/o», lo que obligaría a la agencia a considerarlos también para parole.
El panel rechazó esa lectura: en la práctica del Noveno Circuito la «o» se interpreta de forma sistemática como indicadora de alternativas. Que USCIS a veces conceda ambas —por ejemplo a peticionarios incluidos en la lista de espera mientras residían en el exterior— muestra a la agencia ejerciendo su discrecionalidad, no una obligación de hacerlo siempre.
El segundo argumento se apoyaba en la sección 214.14(d)(3), sobre presencia ilegal: si menciona el parole en una disposición aplicable solo a quienes están dentro del país, el parole estaría previsto para ellos. El panel respondió que esa subsección confirma que la agencia tiene autoridad para adoptar tal procedimiento, pero la autoridad no equivale a obligación.
El tercer argumento —que si la sección 214.14(d)(2) «autoriza» el parole, la sección 212.5(f) obliga a emitir el documento de viaje— fue calificado de circular: que una agencia pueda hacer algo no significa que deba hacerlo.
Qué significa para quienes esperan dentro de Estados Unidos
La parte práctica de la decisión se apoya en declaraciones de la jefa de la división de adjudicaciones de USCIS que los demandantes no controvirtieron. Según esa prueba, los peticionarios de visa U que se encuentran en Estados Unidos no son considerados para parole por figurar en la lista de espera. La inclusión no crea un mecanismo separado para solicitarlo. Quien recibió deferred action estando en el país y luego viaja al exterior no obtiene ninguna ventaja de su lugar en la lista al intentar regresar.
El panel señaló que no había prueba de que USCIS cancele el deferred action porque el peticionario salga del país; según el expediente, simplemente no se beneficia de ese alivio mientras está fuera.
Por la misma razón el panel rechazó la teoría de daño del grupo de buena fe vinculada al parole: si nadie dentro del país lo recibe por esa vía, figurar en la lista de espera no les habría dado una oportunidad adicional.
La decisión no altera las vías generales de parole abiertas a cualquier extranjero: presentar el formulario I-131 o solicitar parole en un puerto de entrada. El panel indicó expresamente que conceder deferred action no impide a USCIS otorgar además parole. Lo que no existe, para quienes están dentro del país, es un mecanismo separado ligado al lugar en la fila de la visa U.
Dónde discrepan los circuitos
Sobre si el parole es obligatorio, la conclusión del Noveno Circuito coincide con una decisión no publicada del Undécimo Circuito de 2026 y con varios fallos de tribunales de distrito.
Sobre la cuestión contigua —si USCIS debe adjudicar cada petición para determinar la elegibilidad para la lista de espera— el Cuarto y el Sexto Circuito respondieron que sí. El Noveno Circuito se abstuvo expresamente de abordarla y lo consignó en una nota al pie.
El juez Bea, que concurrió en parte y disintió en parte, habría desestimado por completo la pretensión del grupo de buena fe: ni la ley ni los reglamentos obligan a USCIS a realizar adjudicaciones de lista de espera para cada petición pendiente, por lo que a su juicio falta jurisdicción legal. La mayoría observó que resolver ese punto crearía una discrepancia con el Cuarto y el Sexto Circuito y evitó abordar una cuestión de fondo relevante antes de establecer la jurisdicción constitucional.
Qué sigue en el caso
Un punto regresa al tribunal de distrito. La primera instancia analizó únicamente el daño vinculado al parole y no examinó las demás teorías de los demandantes: la demora en la adjudicación plena de la elegibilidad y el riesgo de pérdida de prueba, la acumulación de presencia ilegal y la fragilidad del proceso de buena fe por tratarse de una política y no de un reglamento.
Esta última teoría se reforzó con un hecho surgido durante la apelación: una alerta de política de USCIS de mayo de 2026 sobre deferred action y acumulación de presencia ilegal. El panel concluyó que evaluar estos argumentos puede requerir mayor desarrollo probatorio y devolvió el caso.
El juez Bea sugirió que, en el reenvío, el tribunal de distrito verifique primero su jurisdicción y desestime la pretensión si no la tiene.
Preguntas frecuentes
¿Significa la decisión que quienes están en la lista de espera ya no recibirán parole?
La decisión confirma la práctica existente en lugar de cambiarla. Según la prueba de la propia agencia, los peticionarios que se encuentran en Estados Unidos tampoco recibían parole por figurar en la lista de espera antes de este fallo. El panel declaró lícita esa práctica porque el reglamento deja a discreción de USCIS la elección entre deferred action y parole.
¿Cuál es la diferencia entre deferred action y parole?
El deferred action es un ejercicio de discrecionalidad que aplaza la expulsión; no confiere estatus migratorio ni derecho de entrada. El parole es un permiso para entrar físicamente en Estados Unidos de forma temporal y no se considera una admisión. El advance parole se tramita por anticipado y permite solicitar parole al regresar, pero no garantiza la entrada: esa decisión se toma en la inspección en el puerto de entrada.
¿En qué se diferencia la determinación de buena fe de la inclusión en la lista de espera?
La vía de buena fe comienza con una revisión preliminar de si la petición está completa y respaldada por la evidencia requerida, junto con los resultados biométricos, tras lo cual USCIS pondera por separado factores discrecionales. La inclusión en la lista de espera exige una adjudicación completa de la elegibilidad para el estatus U. El reglamento protege expresamente a los integrantes de la lista frente a la acumulación de presencia ilegal mientras están en Estados Unidos; para la vía de buena fe no hay garantía reglamentaria equivalente y el panel dejó esa cuestión para el reenvío.
¿Es definitiva la decisión?
No. Parte del caso fue desestimada, pero la pretensión del grupo de buena fe vuelve al tribunal de distrito. Las partes también pueden pedir una nueva audiencia ante el panel o en pleno y, después, acudir a la Corte Suprema.
¿Dónde se aplica el fallo?
Obliga a los tribunales federales del Noveno Circuito: California, Washington, Oregón, Arizona, Nevada, Idaho, Montana, Alaska, Hawái, Guam y las Islas Marianas del Norte. Los demás circuitos mantienen su propio precedente.
Fuentes oficiales
| Recurso | Para qué sirve |
|---|---|
| Texto de la decisión, n.º 24-6824 | Texto completo con el voto separado del juez Bea |
| USCIS: formulario I-918 | Requisitos, estadísticas de presentación, tiempos |
| Policy Manual, volumen 3, parte C | Procedimientos de buena fe y de lista de espera |
| Policy Manual, volumen 1, parte I | Deferred action y presencia ilegal |
| Corte de Apelaciones del Noveno Circuito | Seguimiento del caso |
Material informativo, vigente al 16 de septiembre de 2026; no constituye asesoría legal. Antes de cualquier decisión que implique salir de Estados Unidos con una petición pendiente, conviene consultar las fuentes oficiales y a un abogado de inmigración con licencia.