Situación al 28 de octubre de 2026: el 26 de octubre se presentó una propuesta de demanda colectiva contra las políticas de USCIS que mantienen en suspenso determinadas solicitudes de residencia permanente de refugiados y ordenan nuevas verificaciones. Un juez ha suspendido temporalmente otra regla sobre el plazo de diez días para responder a avisos de terminación del estatus, pero no ha ordenado levantar la paralización de las green cards ni detener las revisiones adicionales.
Algunas personas que ingresaron legalmente a Estados Unidos como refugiadas siguen sin saber cuándo se resolverán sus solicitudes de residencia permanente. El 26 de octubre seis organizaciones y cuatro refugiados presentaron una demanda federal en Massachusetts. Alegan que distintas políticas de USCIS retrasan el acceso a la residencia y someten a personas ya admitidas como refugiadas a nuevas verificaciones de elegibilidad.
¿Qué solicitudes de residencia están en disputa?
Según la demanda Partnership for the Advancement of New Americans v. Edlow, expediente n.º 1:26-cv-14817, un memorando interno de USCIS del 21 de noviembre de 2025 impuso una suspensión indefinida al procesamiento de solicitudes pendientes de ajuste de estatus presentadas por refugiados admitidos durante la administración Biden. La directiva también contemplaba examinar nuevamente los expedientes de refugiados ya admitidos y posiblemente citarlos a entrevistas adicionales.
Los demandantes afirman que las medidas exceden la autoridad de la agencia y vulneran normas de procedimiento administrativo y garantías procesales. Estas son alegaciones de la demanda, no conclusiones judiciales. El escrito menciona unas 113.000 solicitudes pendientes de ajuste de estatus de refugiados como cifra más amplia, pero no demuestra que todas estén sujetas a esta suspensión concreta.
¿Por qué importa para las familias refugiadas?
En general, las personas admitidas como refugiadas deben solicitar el ajuste de estatus después de un año en Estados Unidos y, si reúnen los requisitos, pueden convertirse en residentes permanentes legales. Los retrasos prolongados generan incertidumbre sobre su futuro migratorio y eventual acceso a la ciudadanía. Los demandantes describen solicitudes sin resolver, nuevas revisiones y temores sobre la pérdida de protección. Presentar la demanda no significa que todos los refugiados hayan perdido su estatus o autorización de empleo.
Entre las organizaciones demandantes figuran Partnership for the Advancement of New Americans, HIAS, Refugee Council USA, African Communities Together, International Institute of New England y Jewish Family Service of Western Massachusetts. Solicitan que la causa abarque a un grupo más amplio de personas, pero presentar una demanda colectiva no equivale a que el tribunal haya certificado ese grupo.
¿Qué ha decidido el tribunal hasta ahora?
El 27 de octubre una jueza federal suspendió temporalmente la regla independiente del DHS que reducía de 30 a 10 días el plazo para responder a un aviso de intención de terminar el estatus de refugiado. La medida dura hasta el 6 de noviembre, salvo una orden posterior. No exige que USCIS reanude el trámite de las solicitudes de residencia paralizadas ni prohíbe todas las nuevas verificaciones de refugiados. Las peticiones de protección más amplias siguen pendientes.
Quien tenga pendiente una solicitud de ajuste debe conservar sus notificaciones y constancias de presentación, revisar la información oficial de USCIS y buscar ayuda especializada ante avisos individuales o plazos específicos. La demanda por sí sola no garantiza una fecha de decisión ni la aprobación de una green card.
Contexto relacionado: la norma sobre el plazo de diez días para los refugiados y su posterior suspensión judicial corresponden a otra parte de este litigio.